Extraterrestres Allá Vamos: Buscando vida en otros mundos (Un Futuro Diferente nº 65) por Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Extraterrestres Allá Vamos: Buscando vida en otros mundos (Un Futuro Diferente nº 65) por Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Titulo del libro: Extraterrestres Allá Vamos: Buscando vida en otros mundos (Un Futuro Diferente nº 65)

Autor: Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Número de páginas: 210 páginas

Fecha de lanzamiento: June 1, 2017

Extraterrestres Allá Vamos: Buscando vida en otros mundos (Un Futuro Diferente nº 65) de Oswaldo Enrique Faverón Patriau está disponible para descargar en formato PDF y EPUB. Aquí puedes acceder a millones de libros. Todos los libros disponibles para leer en línea y descargar sin necesidad de pagar más.

Oswaldo Enrique Faverón Patriau con Extraterrestres Allá Vamos: Buscando vida en otros mundos (Un Futuro Diferente nº 65)

La NASA piensa enviar una misión para investigar si hay vida en Europa, una de las lunas del planeta Júpiter. Se cree que este satélite cuenta con un océano subterráneo. Europa tiene un tamaño un poco más pequeño que el de nuestra Luna, su temperatura ronda los -173ºC. Se cree que debajo de esa capa sólida de hielo hay un océano líquido que tendría al menos el doble de agua que los mares terrestres.
Junto a la luna de Saturno Encélado, es el único lugar donde el océano estaría en contacto con un fondo marino rocoso, lo que hace de Europa uno de los objetivos de mayor prioridad en la búsqueda de vida fuera de la Tierra. El líquido podría extenderse hasta una profundidad de entre 80 y 170 km en el interior del satélite. Es posible que Europa tenga además una fuente de energía química para sostener vida microbiana.
Es más, puede que el océano se comunique con la superficie a través de varios medios, por ejemplo, burbujas cálidas de hielo subterráneo que suben por la plataforma helada.
Destaca en el caso de Europa su ruta orbital que la acerca al campo magnético de Júpiter, que atrapa y acelera partículas. Los intensos cinturones de radiación que se producen como consecuencia impulsan reacciones en la superficie de Europa que generan sustancias químicas oxidantes.
El proceso que empuja las burbujas tibias de hielo hacia arriba impulsa el material de la superficie hacia abajo. Una vez dentro del océano, los oxidantes reaccionarían con los agentes reductores que se generan cuando el agua de mar reacciona con el fondo oceánico rocoso. Las reacciones químicas entre oxidantes y los agentes reductores dan energía para la vida. Dado que los mares de la Tierra están llenos de vida, es difícil pensar que los océanos de Europa sean estériles.
Por otro lado, se calcula que hay unos cien mil cometas en la órbita del planeta Tierra, y al menos cien billones cruzando por el borde exterior de nuestro sistema solar. Si sumamos la masa de los cometas es de cerca de cien millones de veces el de la Tierra. Por este motivo es posible que la vida extraterrestre pueda desarrollarse en uno de estos cometas que son ricos en minerales, hielo de agua y otros compuestos indispensables para la vida. Prueba de que la vida puede darse en uno de estos asteroides son las moléculas complejas encontradas en un cometa por la sonda espacial Rosetta de la Agencia Espacial Europea.
En adición a lo mencionado, tenemos que científicos británicos de la Universidad de Sheffield creen haber encontrado vida extraterrestre en la atmósfera de nuestro planeta tras analizar los datos de un globo enviado a ésta. Están convencidos de que los microorganismos hallados en la estratosfera, no proceden de nuestro planeta. Una partícula del tamaño de las encontradas no puede elevarse desde la Tierra hasta alturas de 27 km. La única excepción podría deberse a una erupción volcánica, que empujara a esas partículas hacia arriba, pero eso no ha sucedido en los tres años en que se han recogido las muestras. Por tanto, la conclusión es que la vida llega continuamente a la Tierra desde el espacio.
Como un ejemplo adicional tenemos que expertos de la Universidad de Buckingham, indicaron haber descubierto una especie de semilla de procedencia alienígena. Se trata de un microorganismo que fue recogido por un globo estratosférico enviado al espacio en 2011 y que buscaba probar que la vida en la Tierra se originó desde el espacio. Tras soportar cerca de 1000°C, se descubrió que se encontraba intacto cuando ingresó a la Tierra. Algunos peritos han sugerido que se trata de un cuerpo enviado por aliens con el fin de germinar vida en nuestro planeta.
Como un ejemplo más de vida extraterrestre tenemos que un científico de la NASA descubrió fósiles de vida extraterrestre en un meteorito tras 10 años de estudiar meteoritos caídos en la Antártida, Siberia y Alaska, el experto confirmó la existencia de restos de bacterias que demuestran que hay vida más allá del planeta Tierra.