Memoria dirigida al Sr. Marquez de Loreto, Virey y Capitan General de las Provincias del Rio de La Plata por Francisco de Viedma

Memoria dirigida al Sr. Marquez de Loreto, Virey y Capitan General de las Provincias del Rio de La Plata por Francisco de Viedma

Titulo del libro: Memoria dirigida al Sr. Marquez de Loreto, Virey y Capitan General de las Provincias del Rio de La Plata

Autor: Francisco de Viedma

Número de páginas: 64 páginas

Fecha de lanzamiento: November 29, 2012

Editor: Library of Alexandria

Memoria dirigida al Sr. Marquez de Loreto, Virey y Capitan General de las Provincias del Rio de La Plata de Francisco de Viedma está disponible para descargar en formato PDF y EPUB. Aquí puedes acceder a millones de libros. Todos los libros disponibles para leer en línea y descargar sin necesidad de pagar más.

Francisco de Viedma con Memoria dirigida al Sr. Marquez de Loreto, Virey y Capitan General de las Provincias del Rio de La Plata

A LA MEMORIA DE VIEDMA SOBRE PATAGONIA. El interes con que la Corte de Madrid empezaba ß mirar sus establecimientos ultramarinos, y la actividad del Ministro Galvez, que presidia entonces el Consejo de Indias, iban cortando los abusos que se habian introducido en tan vasta y complicada mßquina. El buen çxito que tuvo en Mçjico el plan de colonizacion de Sonora, inspirð ß su autor el deseo de extenderlo ß otras provincias, y Viedma fuç encargado de plantificarlo en Patagonia. Las circunstancias que acompaîaron este nombramiento merecen ser referidas. Se escusaba Viedma por las muchas atenciones de familia, y por su ninguna aptitud para esta clase de empleos. Insistia el Ministro, y volvia ß escusarse el candidato.’Por fin cansado Galvez de la resistencia que encontraba en su protegido, mudð de conversacion, y le preguntð en quç estado habia dejado sus haciendas.’Viedma, que ponia todo su orgullo en pasar por el primer agricultor de Andalucëa, le contestð, que ß fuerza de cuidados y trabajos habia logrado llevarlas ß un estado de prosperidad extraordinaria” . "Esto es precisamente lo que quiere el Rey que V. haga en Patagonia", le dijo el Ministro, devolviçndole su renuncia. Por primera vez esta porcion considerable del antiguo vireinato de Buenos Aires contaba con el celo de un hßbil administrador. Sus habitantes, desatendidos y entregados ß sus propios recursos, no habian dado hasta entonces un paso fuera de la senda obscura y degradante de la vida salvage. Las tentativas hechas por los Misioneros no solo habian sido limitadas, sino efëmeras, y hasta el recuerdo de sus trabajos evangçlicos se habia borrado en aquellas regiones. La dificultad de sojuzgar los indëgenas, y la ninguna utilidad que prometia una inmensa extension de tierras incultas, despobladas y, segun decian, estçriles, las habian sustraido de la accion gubernativa de estas provincias. Los Vireyes, satisfechos con tener en su dependencia ß las fçrtiles campaîas del Paraguay, y ß los ricos valles del Per÷, apartaban la vista de la parte meridional de su jurisdiccion, que miraban como la Siberia de Amçrica. Este abandono, ð mejor diremos desprecio, durð hasta que Viedma fue instalado en su cargo de Super-intendente de los establecimientos patagðnicos. Desde entonces todo fuç vida y actividad; y aunque tuviese el dolor de ver malogrado sus esfuerzos, no por esto renuncið ß la esperanza de hacer valer su experiencia para que se acogiesen sus indicaciones